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Pierde peso con quemadores naturales de grasa
Para bajar de peso, además de una rutina de ejercicio, de acuerdo al portal Huffington Voces, sólo requieres incluir en tu dieta quemadores de grasa natural que te ayudan a acelerar tu metabolismo. Aquí te decimos cuáles son los 5 más efectivos.
- Atún, salmón y sardinas: Ayudan a eliminar la grasa gracias a que disminuyen los niveles de leptina en el cuerpo. También contienen omega 3 que cuidan tu corazón.
- Granos enteros: Tardan más tiempo en digerirse y el cuerpo mantiene la energía ya que los absorbe poco a poco.
- Canela: Regula los niveles de azúcar en la sangre y acelera el metabolismo. Los alimentos que son ricos en proteínas como la carne magra, huevos, frijoles y las nueces, igualmente son quemadores de grasa naturales.
- Pimienta Cayena: Tiene alto contenido de capsaicina que aumenta el metabolismo, ayuda al sistema inmunológico, mejora la circulación y promueve el aumento del calor corporal, por lo que quema grasa de forma rápida y efectiva.
- Semillas de lino: Constituyen una buena fuente de grasa saludable, necesaria para bajar de peso. Proporciona fibra y mejora la energía cerebral.
Menos hambre por comer despacio
Como con calma. Sera mucho mejor para ti
Una nueva investigación publicada en 'Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics', sugiere que al reducir la velocidad de la ingesta de alimentos suprime la sensación de hambre y ayuda a consumir más agua durante la comida, según los resultados.
Para analizar la relación entre la velocidad de la alimentación y el consumo de energía, un equipo de investigadores del Departamento de Kinesiología en la Universidad Cristiana de Texas, en Estados Unidos, analizó cómo la velocidad de la alimentación afecta a las calorías consumidas durante una comida tanto en sujetos de peso normal como con sobrepeso u obesos.
Los investigadores también recopilaron datos sobre las sensaciones de hambre y saciedad antes y después de las comidas a ritmo rápido y a ritmo lento y el consumo de agua durante estas ingestas de comida.
Mientras que los estudios anteriores han examinado la relación entre la velocidad de alimentación y el peso corporal, la mayoría de esos análisis se realizaron con personas de peso normal. En este nuevo trabajo, los científicos pidieron a un grupo de sujetos de peso normal y con sobrepeso u obesidad que consumieran dos comidas en un entorno controlado.
Todos los sujetos tomaron una comida a una velocidad lenta, para lo que se les enseñó a pensar que no tenían limitaciones de tiempo, tomar bocados pequeños, masticar a fondo y hacer una pausa y dejar la cuchara entre bocado y bocado, y un segundo plato a una velocidad rápida, para lo que se les pidió que pensaran que tenían una restricción de tiempo, tomaran grandes bocados, masticaran rápidamente y no se detuvieran ni dejaran la cuchara en ningún momento.
Al concluir el estudio, los autores encontraron que sólo los sujetos de peso normal tuvieron una reducción estadísticamente significativa en el consumo de calorías durante la comida lenta en comparación con la rápida: 88 kilocalorías (kcal) menos del grupo de peso normal frente a sólo 58 kcal menos en los de exceso de peso u obesos.
"Reducir la velocidad de alimentación condujo a una reducción significativa en la ingesta de energía en el grupo de peso normal, pero no en el grupo de sobrepeso u obesidad. La falta de significación estadística en el grupo con sobrepeso y obeso puede deberse en parte al hecho de que consumieron menos alimentos durante las dos condiciones en comparación con los sujetos de peso norma", explica la autor principal Meena Shah, profesora en el Departamento de Kinesiología de la Universidad Cristiana de Texas.
"Es posible que los sujetos con sobrepeso y obesos eran más conscientes de sí mismos y, por lo tanto, comieron menos durante el estudio", agrega. A pesar de las diferencias en el consumo de calorías entre el peso normal y con sobrepeso y obesidad, el estudio encontró algunas similitudes. Ambos grupos sentían menos hambre más tarde después de la comida lenta que tras la ingesta de la comida rápida.
"En ambos grupos, las sensaciones de hambre fueron significativamente inferiores a los 60 minutos de cuando comenzaron la comida de forma lenta en comparación con la ingesta de alimentos que hicieron de forma rápida ", destaca Shah. "Estos resultados indican que en los dos grupos podría esperarse menos hambre en una comida que se consume más lentamente", añade.
Asimismo, tanto los grupos con peso normal como con sobrepeso u obesidad consumieron más agua durante la comida lenta. Durante la condición de ayuno, los participantes de todo el estudio sólo tomaron 25,57 cl de agua, pero durante la situación de ingesta lenta esa cantidad se elevó a 34,1 cl.
El consumo de agua fue mayor durante la comida lenta en comparación con la situación de ingesta rápida de comida en un 27 por ciento en el grupo de peso normal y el 33 por ciento en el grupo de sobrepeso u obesidad. Cuanto mayor sea el consumo de agua durante la condición de comer lentamente probablemente causará mayor distensión del estómago y puede afectar al consumo de alimentos", argumenta Shah.
Con las tasas de obesidad en aumento entre la población adulta en Estados Unidos, esta información sobre cómo los diferentes grupos de peso consumen alimentos será de utilidad en la elaboración de estrategias para reducir el consumo de energía. "La desaceleración de la velocidad de comer puede ayudar a reducir el consumo de energía y suprimir los niveles de hambre y puede incluso mejorar el disfrute de una comida", concluye esta experta.
Luchando contra el peso
Si hace mucho tiempo llevas haciendo dieta y no ves los resultados, o nada más no pierdes peso, o cada vez que pierdes peso lo recuperas rápidamente.
Puede ser no por una sola razón, sino varios factores de cada organismo que tienes que ir descartando hasta que aplique a ti.Puede ser los alimentos ingeridos, el tiempo, horario, conducta y estilo de vida.
Cuando lo que impide que bajemos de peso se vincula directamente con nuestros hábitos hay que tomar algunas medidas y revisar nuestras costumbres para descubrir cuáles son las que nos perjudican.
Hoy es lunes y estoy seguro que durante el fin de semana no te cuidaste demasiado con las comidas, entonces si estás pensando en empezar una dieta para perder peso, te vamos a decir los factores que podrán hacerte una camino difícil para lograrlo:
- No le des el poder a la comida. Todo está en tu mente, los alimentos no pueden obligarte a que los comas, tu tienes la capacidad de decirle que NO a las comidas que suman calorías innecesarias.
- Buena comida vs. mala comida. No hay comidas “buenas o malas” la comida es sólo comida, la clave está en aprender a balancear la cantidad de alimentos que consumimos. La comida puede ser salada, dulce, baja en grasas, rica en proteínas, puedes comer todo, en tanto sepas encontrar el balance ideal de proteínas y carbohidratos.
- No puedes hacer dieta para siempre. Una vez que perdiste peso, no debes seguir haciendo dieta, deberás aprender a comer bien. De lo contrario, si continúas por mucho tiempo con tu dieta puedes volver a ganar peso, pues el cuerpo se acostumbra y deja de asimilar lo que era importante.
- No vas a perder peso sin hacer ejercicio. Perder peso sin ejercitarse es casi imposible, una vez que dejas la dieta es fundamental seguir realizando algún tipo de actividad física para activarte.
- No todas las grasas son malas. Hay grasas saludables, por ejemplo las nueces y semillas contienen aceites saludables que es bueno consumir. Sin embargo, las grasas trans que se encuentran en las comidas rápidas sí deberías evitarlas.
- No bebas muchas calorías. Muchos de los “jugos frutales deportivos” para reponer energías contienen gran cantidad de azúcar, en esos casos es mejor comer las frutas que beberlas. Lo mejor para mantener nuestro cuerpo hidratado es beber agua.
Y lo más importante, cuando comas hazlo con gusto y no te sientas culpable.




